Alberto soñaba frecuentemente con Ana.
Con el paso del tiempo, se dio cuenta lentamente de que lo que sentía no era simpatía, sino nostalgia. Añoraba verla parada frente a él, con esa voz triste y una expresión frágil, compartiéndole las penurias de su matrimonio. Extrañaba contemplarla con esa mirada llena de confianza...
Con el propósito de estar cerca de Ana, viajaba con regularidad a la ciudad de Buenos Aires. Incluso inscribió a su hermana Dulcinea en la academia de arte de la Universidad d