Le parece increíble como una mañana que empezó tan bien, se convierte en una nube de sospechas, duda, sentimientos de inferioridad y el dolor que la herida lastimada le provoca; sin embargo, no le da la gana de mostrarle sus debilidades a esa serpiente venenosa. Es por esta razón, que ella decanta en ignorarla.
Con rapidez y ansias, Katrina prepara la bandeja con los alimentos, entonces se encamina hacia la habitación, pero antes de traspasar el umbral de la cocina, mira a Ámbar con una sonrisa