Amira abrazaba a los tres cachorros. Entre ellos se encontraba la pequeña Noahlím, que no paraba de llorar.
Mientras tanto, Liani se apretaba los trapos que cubrían la herida de su pierna.
—Quizá tenga hambre.
—Acaba de comer. Todos acaban de comer. —Debajo de sus ojos hinchados se formaban unas enormes ojeras. La loba suprema había sido capturada junto a su compañero. Su hermana también fue llevada por los lacayos del lobo demonio—. Quiere a su mamá.
Cassian tragó duro y tomó a la pequeña con