Seren recibió el primer golpe directo en la mejilla. Su visión se tornó borrosa.
La voz de la supervivencia le gritaba que se pusiera de pie.
Que no bajara la guardia. Era una arena de combates cruzados, no duelos individuales. Cualquiera podría venir contra él y rebanarle la cabeza.
Cuando pudo recomponerse en la arena de lucha, todos coreaban un nombre: ¡Alfa Azim, Alfa Azim!
Ese era el alfa principal del Norte, para ser preciso, del área de Azue.
«Todos vendrán contra mí. Esta es una put