—¡Puta! —gruñó Lucian, y al segundo siguiente estaba tumbado en el suelo, mientras el lobo joven lo golpeaba cada vez más fuerte.
¿Qué le pasaba a su cuerpo? ¿Por qué no se regeneraba?
A su alrededor, sus guerreros seguían en combate contra esos cadáveres. La gente que antes clamaba su nombre ahora corría despavorida.
Leah. Ella era la causante de todo. Algo hizo. Un embrujo. No sabía con exactitud qué, pero él lo iba a detener.
Con esfuerzo logró quitarse al tipo de encima y fue directo h