“Si vas a su territorio, pueden pasar dos cosas: te vuelve a pedir que te unas a él como su esclavo o te corta la cabeza por haber huido la última vez”, le había dicho Cassian.
Entonces… Noah se juró buscar la manera. Un plan para acercarse a él.
Lucian tenía un ego del tamaño de la luna. Le gustaba todo lo que lo engrandeciera.
“Debemos aprovechar un momento en el que esté de buen humor. En el que esté confiado. En el que sienta que todos están rendidos a sus pies”. Y Cassian sabía de lo