Como era de esperarse, Diego no objetó en lo absoluto, y Yulia, al enterarse de que irían a jugar afuera, no podía estar más emocionada.
La familia se cambió emocionada, y fue entonces cuando Marina se dio cuenta de que Diego había preparado un armario entero con ropa coordinada para todos.
Al ver las prendas a juego, Marina no pudo evitar sonrojarse, abrazó a Diego y le dio un ligero beso lleno de gratitud.
Los tres, con el mismo diseño y estilo, se veían realmente encantadores juntos.
Marina