—¡Amigos, ya llegué! ¡Y les traigo una nueva integrante, denle un aplauso!
Ismael, siempre tan bromista, apenas Yulia entró al salón, los aplausos comenzaron al instante, y hasta se oyeron algunos voladores.
Pero cuando todos vieron a Yulia, los aplausos empezaron a apagarse poco a poco. Se miraban entre ellos, tratando de entender quién era esa mujer que nadie había visto antes.
Alguien, curioso, preguntó:
—¿Ismael, y ella quién es? ¿De dónde fue que salió?
Ismael, con una sonrisa relajada, res