Justo después de que Diego dijera que no estaba de acuerdo con que Yulia se casara, ella, en tono tranquilo, le respondió:
—Papá, Baltasar me mandó un mensaje. Dijo que quiere mudarse a nuestra casa y apoyarme tanto en mi vida, como en mi carrera.
Diego suspiro y no dijo nada más. No quería ser como su papá Armando, que, por seguir sus propios gustos, había hecho infelices a sus hijos.
—Yulia, tú decides lo que quieras.
—Muchísimas gracias, papá. ¿Y mamá, qué opina? —preguntó Yulia, abrazándose