Baltasar aún podía mantenerse de pie y ayudar a alguien, lo que le confirmaba que estaba bien. Pero ¿qué debía hacer en ese momento? ¿Ser quizás la novia comprensiva y dulce, o la novia celosa y directa?
La mujer a la que estaba ayudando no era otra que su jefa, ¡y la misma que lo había salvado antes!
Desde un punto de vista lógico, no había nada de malo en que él ayudara a su jefa. Pero desde el punto de vista emocional, si se enojaba, podría parecer una persona demasiado celosa e inmadura.
Yul