Yulia empezó el día con el desayuno que su guardaespaldas le había comprado. La pasta la iba a dejar para el almuerzo, no pensaba comérsela en ese momento.
Cuando bajó del auto, justo se cruzó con Ricardo, lo saludó y él la llevó a hacer su respectivo trámite de ingreso. Como su placa de empleado oficial iba a tardar un poco, Yulia tuvo que conformarse con una sencilla tarjeta temporal.
Ella estaba allí para trabajar, no para disfrutar. Ricardo la llevó primero a la sala de reuniones y le explic