Daniela, molesta por el ruido, escuchó el sonido del celular. Augusto soltó un leve suspiro antes de alcanzar el celular que había quedado sobre la mesa de noche. Con actitud bastante relajada, lo puso en silencio y vio qué mensaje estaba recibiendo a estas horas de la noche.
Era de una mujer que había conocido esa misma noche en el club. La mujer le había enviado varias selfies con poses muy coquetas.
Daniela entreabrió los ojos, vio las fotos en la pantalla del celular de Augusto y, sin decir