La botella de agua voló por el aire dirigiéndose directamente hacia Marina. Pero, antes de que pudiera alcanzarla, un guardaespaldas la agarro.
Ricardo se adelantó rápidamente y se puso frente a Marina, mientras Fernando mantenía su mirada alerta, observando cada movimiento a su alrededor.
El gesto de Emiliano hizo que los demás familiares estallaran también de furia. Los guardaespaldas reaccionaron deteniéndolos.
—¡Malditos desalmados! ¡Ojalá te mueras quemada también!
Marina giró hacia Fernand