En ese preciso momento, Marina vio a Diego en la mesa principal y, por un segundo, se quedó algo sorprendida, pero de inmediato volvió a poner la misma cara de siempre.
Diego había decidido venir esa noche porque sabía que, después de que Marina terminara con lo que tenía que hacer, se iría a Estelaria. Y, por lo tanto, no sabía cuándo se volverían a ver.
Marina se giró enseguida para seguir conversando con los demás, manteniendo su sonrisa amable y educada, como si nada hubiera pasado.
Ricardo