La noche seguía cayendo, y Victor observaba atento a Yolanda en silencio. Estaba a punto de estallar de frustración.
—¿Qué se supone que significa eso?
Maldijo en su cabeza, sabiendo que necesitaba calmarse un poco si no quería terminar haciendo algo de lo que se arrepentiría después.
—Yolanda, levántate, en este momento tenemos que hablar.
—No quiero hablar, no quiero escuchar.
Justo en ese instante, el sonido del celular rompió la fuerte tensión en el aire. Victor miró el identificador de llam