Guillermo soltó una risa cargada de desprecio.
—Marina, ¿qué es lo que quieres ahora? Ya hemos dejado claro nuestras dudas sobre tu capacidad para dirigir, y esta vez no te vamos a elegir como presidenta. Ya deberías ir olvidándote de eso.
Para ellos, aunque Marina tuviera el 20% de las acciones, sin el apoyo de los demás accionistas, no tenía ni una mínima oportunidad de ser presidenta.
Marina, con una sonrisa tranquila, respondió de inmediato a las críticas.
—¿Por qué no me van a elegir presid