Luna tomó de inmediato su celular y marcó el número de Matías.
—Matías, necesito que me hagas un gran favor. Llama a Marina y dile que quiero verla mañana —dijo, molesta.
Matías, algo desconcertado, le respondió con un tono relajado:
—¿Y qué quieres de Marina?
Luna soltó un suspiro cargado de frustración y fue directa al grano:
—Diego quiere mandar a Lidia y Augusto al extranjero. Está protegiendo a Marina y a su hija.
—¿Diego y Marina? —Matías, más preocupado por los asuntos de la empresa que p