Luis se quedó sin palabras, completamente mudo. Tras un largo silencio, se frotó la frente y, con tono bajo, dijo:
—Lo siento mucho.
El hecho de que Leticia se hubiera mudado con la familia Herrera significaba que sus posibilidades de estar con Yolanda se reducían prácticamente a cero.
Marina frunció el ceño y colgó la llamada.
Al notar el cambio en el rostro de Marina, Diego comprendió que su estado de ánimo podría estar afectando de alguna manera al bebé.
Pensando en esto, sugirió:
—¿Qué te pa