Marina, de repente, sintió una fuerte curiosidad por aprender a hacer origami, como los que veía en los videos cortos. Sin embargo, no tenía el tipo de papel necesario. Decidió entonces salir al balcón.
Allí estaba Diego, desprevenido tendiendo la ropa. Con total calma, colgó una prenda interior femenina en el tendedero, justo cuando Marina llegó.
Diego la miró de reojo, levantando una ceja con sorpresa.
Ella no dijo nada, simplemente esperó a que él terminara de colgar la ropa. Luego, ambos reg