Celia se quedó estupefacta cuando Laura le dijo que tenía que ir a su casa a recoger la maleta, además de un montón de cosas que había ido añadiendo a la lista.
—No entiendo nada. ¿Te fuiste a tu casa con la maleta y ahora no tienes ropa? ¿Por qué?
—Ahora no puedo hablar —dijo, casi en un susurro para que Sergio no la oyera.
—Discutisteis y lo abandonaste, es la única explicación… Venga, cuéntamelo.
—Luego te lo cuento —le dio la dirección de Sergio y Celia quedó en llamarla cuando llegara para