Durante la comida, ambos se esforzaron por hablar de cosas triviales para no tocar el tema que ocupaba sus pensamientos. Cuando Sergio se ponía a hablar de derecho, no había quien lo parase y Laura lo animó, haciéndole preguntas, consultándole sobre algunos casos que habría podido llevar de seguir en el bufete y que le interesaban por su complejidad jurídica… En ese tema se sentía seguro y sus consejos y apreciaciones eran brillantes y acertados. También hablaron de cine, como siempre, y de lit