Noto su cuerpo firme contra el mío. Me mantiene pegada a él y me besa más profundamente mientras su mano baja hacia mi sexo con lentitud suficiente para hacerme enloquecer. Cambio de postura y dejo una pierna sobre sus muslos, pero nuestra posición es incómoda, y mi otra pierna resbala. Apoyo el pie descalzo en el suelo para equilibrarme y en ese momento noto que una corriente de aire se abre camino bajo mi falda para jugar con mis bragas húmedas.
Me encuentro abierta y vulnerable. Stark apoya