Capítulo 60

Han pasado varios años desde que Andrea se casó y tuvo familia con Daría, el amor de su vida; Daniela y David tuvieron mellizos y quedaron siempre cerca de nosotros como si hubieran hecho un juramento de por vida. Nos visitamos muy a menudo y nuestros hijos han hecho una amistad tan importante como la nuestra. De vez en cuando recibimos visitas de mi cuñada con sus dos hijos maravillosos y su marido. Julián, mi cuñado viene muy de vez en cuando, pues el viaja mucho por trabajo. Por la misma razón, ellos estuvieron a punto de separarse porque la secretaria de Julián le envió a mi cuñada un video donde mi cuñado aparecía desnudo en su cama. ¿Qué pasó ahí? , nadie lo sabe con exactitud; solo sabemos que fue después de una fiesta de empresa. Mi cuñada Rosa estaba esperando su primer hijo en aquel entonces.Toda esa situación se convirtió en el caos de su vida y la llevó a tal extremo que perdió el embarazo. Sus emociones tan fuertes y el choque del momento la desquiciaron tanto que la tuvieron que ingresar en una clínica. Nadie creía que la recuperación fuera posible, pero se repuso en cuestión de meses. Le pidió el divorcio a su marido , pero este se negó rotundamente, y aunque no pudo demostrar su inocencia en ningún momento, nunca dejó de luchar por su matrimonio. La secretaria salió despedida y contrató al hijo de un amigo como secretario, una magnífica elección decían. Después de un largo y doloroso trayecto, Rosa decidió darle una nueva oportunidad y a las insistencias de Julián, ella viajaba siempre con el . Fue así como se ganó su confianza y el corazón de mi cuñada empezó a latir más fuerte por Julián según ella. Por su parte, mi cuñado, la ama con locura ; sólo habia que ver todo lo que hizo para recuperarla. Hoy tienen dos niños,gemelos varones y son los padres más felices que he visto jamás.

A veces la vida te da limones para aprender a comerlos y disfrutarlos, también lo ha hecho conmigo. Mi camino no fue nada fácil pero mis pies han aprendido a recorerlo con cuidado y atrevimiento. Hoy, después de tanto , ya no tengo miedo a estar sola, aunque no voy a estar sola nunca más.

- Tu madre viene a cenar esta noche--- me despierta Felipe de mis recuerdos.

- Y no solamente ---comenté---viene con mi Lore y su nueva pareja---hice una mueca rodeando los ojos.

- Vamos cariño---las carcajadas de Felipe hicieron eco en la cocina. Se acercó y me besó lentamente,luego se apartó y siguió riendo mordiendo sus labios. Le veía extremadamente sexy y me enamoraba de él con cada gesto y cada mirada. Azotó mis nalgas suavemente y ocupó la silla de la isla.--- Echo de menos tu comida, pero con el comentario anterior,casi prefiero que traigas comida del restaurante.

-Tonto--- le tiré una aceituna que estaba a punto de dejar sobre el plato y su risa ruidosa hizo más eco todavía. Se apartó aceptando el juego conmigo. Tomó la aceituna que había caído encima de la mesa y se la comió.

- Por mi no hay ningún problema en no cocinar...

- No lo has hecho por un largo tiempo, ¿porqué?

-Sorpresa, sorpresa maridito mío ---reí con ganas.

- No te he preguntado nada , pero ¿porqué tanta comida?

-Te he dicho antes, es una sorpresa hombre. Ten paciencia, por favor---le miré por debajo de las cejas.

- Algo estás planeando ---me señaló con el dedo índice sonriendo.

- Te va a gustar, verás.

La alegría de ver a mi familia de nuevo me llenaba de ganas de vivir. Aquella tarde mi casa se llenó de gente muy cercana a nosotros.

*****

- Mi hijo es de lo mejorcito que tengo cuando se me va el sueño por la noche--- comentó Daniela---si me pongo a ver una película, se queda conmigo sin pegar ojo.

Nuestras risas no se hicieron esperar.

-Pues mi hija es tan dormilona que aveces la tengo que despertar yo misma--- Rosa añadió---sin embargo cuando está su padre en casa no duerme. No sé de dónde saca energía, pero juega tanto con el que me canso solo con verla.

Nuestra risa resonó en toda la sala, realmente la estábamos pasando muy bien.

Mi hermana no se despegó de mi en toda la noche. Mi madre estuvo muy pendiente de su nueva pareja, el Santo Mike. Sé que suena feo llamarle así. De vez en cuando lo llamo asi y el se rie, aunque el destello en sus ojos delatan algo de tristeza. No sabría decir si es porque perdió tantos años de mi vida o porque sabe que talvez se va en cualquier momento. Michael está bastante mal de salud. Mi madre lo cuida con tanta dedicación que da envidia. Ojalá a mi padre lo haya cuidado como a Mike o mejor.

- Me veo en esa mirada--- soltó mi suegra. Me pilló viendo a la pareja feliz.

- ¡Me asustaste! --- declaré llevando una mano a mi pecho mientras cerraba los ojos.

- Respira, será nuestro secreto--- acarició mi brazo y suspiré fuerte.

- Lo estoy intentando, ¿okey? --- informé con bastante calma.

No sabía si era el momento de explicarme, lo único que tenía en mente era no salirme de mis casillas. Me resultaba bastante complicado.

- Lo sé--- respondió mi suegra--- Sé que no te es nada fácil, pero lo haces muy bien.

- Gracias Cecilia---resoplé con pesar en mi alma---lo intento de verdad, pero cada vez que miro a mi madre, veo a mi padre de reojo junto a ella. Visualizo a este señor al lado de ella y me parece ver a Carlos, el hombre que me ha criado y que ha dado todo por mi.

- Oh, hija --- suspiró abrazándome y me quedé arropada durante largos segundos por sus brazos cálidos. Cecilia ha sido un grandísimo apoyo tanto durante la ausencia de su hijo , como desde que mi padre se fue. Soy consciente de que tendré que esforzarme más para convencer a todos de que realmente acepto a Michael. Quiero que mi madre sea feliz y si el la respeta , para mi es suficiente.

*****

- Me gustaría hacer un brindis, si mi hija me lo permite---Mike levantó la copa todo lo que pudo con sus pocas fuerzas y me miró con mucha intensidad. No pude negarle la súplica y le hice una señal de aprobación con la cabeza.---Gracias--- soltó con la voz apagada.

- No hace falta levantarte--- añadió mi madre. Le vio con tristeza y le sujetó del brazo ayudándole a sentarse otra vez.

- Os quiero agradecer de corazón a todos por el maravilloso trato que me habéis dado. Sé que no me lo merezco, en realidad no merezco nada bueno de ninguno de vosotros. He sido un imbecil dejando de lado a mi hija y a la mujer que siempre amé solamente para demostrar que soy tan bueno como ellos, y fracasó estrepitosamente . Me ha costado levantarme y demostrar que soy capaz de hacer algo bueno con mi vida, ya que , mis padres me habían quitado todo el apoyo. Han hecho muy bien,de hecho. Empecé de cero y levanté un imperio que hoy quiero que tengas tu hija.

La sorpresa fue tan grande que el silencio de cada uno de los presentes se transformó en el típico murmullo que agobia.

- No seré capaz de llevar una empresa tan grande papa---casi me da algo en cuanto me di cuenta de lo que había dicho. Sentí la sangre subirse a mis mejillas y tragué grueso por mi propia sorpresa. Mi marido acarició mi espalda sin quitar la mirada de mis ojos. "¿Seré payasa?", fue el pensamiento que agobio mi ser y me sentí acorralada en mi propia persona sin saber cuál era la mejor salida.

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