Gran parte del patrimonio me lo dejó a mi, su única hija. Y ¿porqué será que no me extraña? Últimamente me declaraba su amor bastante amenudo.
- ¿Estamos todos?--- levantó la mirada el abogado de sus papeles. Nosotros estamos sentados cada uno en su silla esperando a que empiece y termine ya todo el proceso.
- Tranquila--- besó Felipe mi mano. Todo va a salir bien, verás.
Minutos de silencio en los que miramos al abogado viendo fijamente unas hojas debajo de sus ojos.
- Hubo un cambio