Capítulo 31
Los siguientes días no pudimos disfrutar demasiado, ya que, los preparativos para la Nochebuena no nos daban tiempo para nada más. Un día fuimos a visitar a su tía, otro a comprar los que surgió a última hora y sin darnos cuenta casi, ya estábamos a un día de la Navidad. Cada año decorabamos la casa con mi padre y mí hermana, ya que mi madre tenía por costumbre cocinar y hornear. Este año no fue menos, lo que si tuvimos que hacer fue incluir a mi prometido en nuestros planes. En definitiva, pron