Mundo ficciónIniciar sesiónLos días en casa de Lucrecia pasaron a mi favor, claro está. Isa tuvo que obedecer a su madre, yendo y viniendo conmigo según mis peticiones. Pasamos un tiempo favorable diría yo, pero desgraciadamente tenía que volver a mi ciudad; había descuidado mis responsabilidades por demasiado tiempo.
- Hijo, tienes que hablar con tu madre, está un poco molesta--- dijo mi padre en cuanto pisé su casa. - No solamente eso---la voz a mis espaldas me hizo resaltar y sin poder controlarlo, me p






