Mundo ficciónIniciar sesiónDías después me presenté en casa de Isabel sin previo aviso. Su madre quedó encantada y su padre como de costumbre no decía mucho. Me saludó dándome la mano como los hombres, y me invitó a tomar asiento informándome que Isabel estaba por llegar.
- Se va a poner muy contenta --- decía su madre con una sonrisa de oreja a oreja. Nos estuvimos entreteniendo una hora larga hablando de todo un poco y cuando ya decidía mentalmente que era tiempo de irme, escuché una voz muy suave.- ¿Me l






