Mundo ficciónIniciar sesiónUn Felipe furibundo como un loco empujó la puerta forzando su entrada. David venía detrás de el intentando sujetarle, pero mi prometido fue bastante más rápido. Me cogió del cuello y me fue llevando hacía la pared más cercana sin dejar de verme. Su mirada echaba sangre y su respiración pesada llegaba hasta mi cara. Yo cerré los ojos con pesar, pues deseaba con toda mi alma que todo fuese un mal sueño del que despertaría sin falta. No fue así y me iba dando cuenta de ello cuando el intruso







