Mundo de ficçãoIniciar sessãoSin más que añadir, vacié el champán en mi garganta y dejé la copa en la mesa. Se me hacía extremadamente raro que el bicho intruso no articuló palabra alguna. Estuvo apoyado en una silla todo lo que duró nuestro debate y miró a cada uno de nosotros bebiendo poco a poco de su champán. Recuerdo que, cuando dije que es gay y que el puede hacer su vida con quien quiera, llenó su copa una segunda vez y la bebió de golpe. Después abrió otra botella de champán y llenó su copa por tercera vez. Nadie







