Rodrigo soltó una carcajada burlona y despectiva ante la amenaza de Verónica, ignorando por completo que su mundo estaba a punto de tambalearse. Antes de que pudiera proferir otro insulto, las puertas de la sala principal se abrieron y el alguacil anunció el inicio de la sesión. Todos ocuparon sus lugares. El juez entró a la sala con semblante serio e inició la sesión formalmente.
Durante la audiencia preliminar, los abogados de ambas partes presentaron sus carpetas de pruebas. Los defensores