No quería entender el significado oculto, pero sí lo podía…
Olaia se burló y comentó:
—No me pareció nada especial.
Lo miré sorprendida y le pregunté con la mirada estupefacta.
—Nos acostamos una vez, y fue una experiencia terrible.
Olaia habló sin tacto, sin importarle que Izan estuviera presente. Ese último se enfureció:
—¡Esa fue mi primera vez!
—Para, para, para, no puedo hacerme responsable de eso. Tú, un don Juan, no me vengas con que fue tu primera vez. En todo caso, tu primera vez debió