Él se sorprendió un poco, pero no dijo nada más. Me mordí los labios suavemente y le pregunté en voz baja:
—¿Y qué pasó esa noche de la boda?
Vagamente recordaba que, esa noche estuve esperándolo en el balcón toda la noche. En la noche de bodas, él dejó a su recién casada esposa y se fue sin preocupación. Pensé que era algo de suma importancia, me preocupaba por su seguridad y me pregunté si había algo que le molestara de mí, pero al mismo tiempo esperaba que regresara pronto a casa.
En ese ento