Me quedé un poco perpleja.
—Tal vez —le respondí.
Ya éramos adultos y en este momento crucial del divorcio, ambas partes debían tener muy claras las acciones y palabras de la otra. Pero lo que yo buscaba no era responder con recompensa después de los daños. Eso sería algo totalmente aburrido. Si una pareja no puede estar en sintonía, lo mejor sería que cada quien siguiera su propio camino.
Hoy la reunión no era para beber, sino para jugar a las cartas.
Justo cuando llegaba a la puerta del reser