Capítulo 410
Dieguito alzó la cabeza con dificultad y me miró: —¿Cómo se escribe tío?

—Tío. ¿Ya lo tienes?

—¡Sí!

Al poco rato, volvió a preguntar: —¿Y casa?

—CASA.

Apenas lo dije, sonó el timbre.

Me levanté a abrir la puerta y, al ver quién era, me quedé sorprendida y emocionada: —¡Toby!

—¡Guau guau! ¡Auu!

Un Samoyedo blanco se lanzó sobre mí, frotándose con entusiasmo.

No podía estar más feliz. Miré a Enzo y le dije: —Enzo, justo estaba pensando en traer a Toby de vuelta, y tú ya me lo has traído.

—Te has a
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