Vidal y Alaska permanecieron inmóviles durante varios segundos, respirando con dificultad. Vidal estaba visiblemente aturdido, con la mirada perdida y el cuerpo tenso, perturbado por la violencia del desenlace.
Aquello era exactamente lo que había intentado evitar desde el principio: que Margot permaneciera allí, que entrara en la casa, que sospechara. La presencia del cuerpo de Layla lo convertía todo en una amenaza constante.
La decisión de no retirar el cadáver había sido tomada por pura nec