C176: Necesito que me dejes quedarme en tu casa.
Layla tragó saliva varias veces antes de lograr serenarse mínimamente. Con movimientos torpes, tomó sus maletas y caminó detrás de Margot. Luego bajaron juntas las escaleras, en silencio.
En la sala, Ámbar permanecía junto a Raymond. Sus ojos siguieron cada movimiento cuando Layla apareció, arrastrando consigo el final de su permanencia en aquella casa.
Antes de cruzar la puerta, Layla giró la cabeza y su mirada se cruzó con la de Ámbar, escrutándola con resentimiento. Margot hizo lo mismo, aun