C135: Déjame estar cerca de ti.
Ámbar lo observó con cautela, las palabras de Vidal eran como piezas que no encajaban en ningún lugar del rompecabezas que ella conocía. Su propuesta —esa súbita aspiración a una amistad imposible— le resultaba tan insólita que apenas podía procesarla. Él parecía aferrarse a una ilusión quebradiza, un residuo de lo que alguna vez había existido entre los dos, pero que ahora no era más que polvo emocional suspendido en el aire.
Finalmente, Ámbar respiró hondo y habló, con una serenidad helada qu