Dulce y tierna.
Lucía no podía parar de reír mientras escuchaba las historias que Geraldine le contaba sobre su hijo. Eso y que Lucía tenía una gran imaginación, le resultaba mucho más hilarante visualizar al hombre de pequeño. ¿Quién iba pensar que el imponente, guapo y frío CEO Parisi Logan tuvo una niñez bastante interesante e hilarante y que su madre, al parecer, disfrutaba hablar sobre ello?
—¡Y tuvo dificultades para quitarse el disfraz! —exclamó la mujer, soltando una risita—. Dios, pobre de mi pequeño.