Calabaza.
Logan giró sobre sí y frunció un poco el ceño, mirando a su madre y lo que ella estaba haciendo con sus manos. Entonces se percató de que acariciaba el anillo de bodas. Nunca quiso quitárselo y Logan todavía no entendía del todo el por qué. Su padre había fallecido años atrás, pero su madre conservaba el anillo de bodas como un tesoro único e irremplazable. Tal vez lo era y…
—Por supuesto, si la propuesta se realiza, quiero ser la encargada de organizar la boda. —Profundizó su ceño en confusión