CAPÍTULO 46. Más cerca del caos
Angélica despegó los labios varias veces, pero no se sentía capaz de decir nada. Se encontraba en medio de un torbellino emocional y las palabras de Leo la habían dejado sin aliento. La habitación estaba cargada de tensión mientras ambos esperaban ansiosamente su respuesta.
—Leo, yo... no quiero ser un obstáculo en tu vida —dijo ella con sinceridad, aunque su voz temblaba ligeramente.
—¿Por qué no dejas que sea yo el que juzgue eso? —replicó él—. ¿Te parezco un hombre que no es capaz de decidi