CAPÍTULO 39. El inicio del caos
No era una completa locura, solo la mitad de ella. El resto vendría en el momento en que abrieran el hotel, pero mientras tanto Angélica estaba contra reloj para que pudieran lanzar la nueva versión del Ragazza, y aunque todos ponían de su parte, aquella pierna rota de Leo les estaba jugando en contra.
Todas las tareas que él podía hacer, de repente tenían que asumirlas el resto y por supuesto que la mayoría las hacía ella. Y como si el estrés del trabajo no fuera suficiente, Angélica tenía que