Capítulo 16.- Los celos de Ignacio.
Lo que siguió fue casi instintivo.
Ignacio mantuvo la distancia suficiente para no ser descubierto, pero lo bastante cerca para no perderlos de vista.
Los observó caminar por las calles del pueblo mientras conversaban animadamente. La mujer que siempre parecía estar a la defensiva cuando él se acercaba ahora reía sin reservas. Reía de verdad. Con esa sonrisa amplia que transformaba por completo su rostro.
Y aquello solo alimentó el fuego que ardía en su interior, porque no era a él a quien le