Capítulo 14.- El desafío de la mañana.
El sol aún no terminaba de asomarse sobre la inmensa montaña, pero en el pequeño apartamento de Ángela, la mañana ya había explotado en una orquesta de ruidos familiares.
El primero fue el de la alarma, un pitido que Ángela ignoró durante varios segundos, hasta que Thiago, su pequeño huracán de tres años, decidió que su nariz era el lugar perfecto para un aterrizaje de emergencia con su osito de peluche, el "Capitán Barrigón".
—¡Mami! ¡Despierta! —exclamó el niño entre risas mientras agitaba el