Celosa de santo padrecito.
POV; Carmelina
Me dolía todo, no sabía cómo había podido levantarme de la cama ese día. Bueno, si sabía, mi madre prácticamente me había obligado para que la ayudara en el puesto de mercado.
Me tocó ducharme despacito, aún me dolía el coño, mis piernas estaban debiles, al punto de no poder evitar cojear un poco. Cuando mi madre lo noto, tuve que inventar que me caí de la cama en la madrugada, por lo que no me forzó mucho en el puesto en las primeras horas del día, además, no es que hubieran m