Mientras caminaba hacia su hogar, Evelyn se sumergió en un mar de pensamientos. Su relación con Asher flotaba en la superficie, como una llama que se apagaba lentamente. Recordó los días en que Asher la había envuelto en un abrazo cálido, pero ahora ese abrazo se sentía como una cadena que la aprisionaba.
Nunca había dicho sí, nunca había confirmado que estaban unidos. Pero Asher había asumido que sí, y con el tiempo, había comenzado a actuar como si fuera el dueño de su corazón.
Evelyn se s