Leila arranca inmediatamente en la dirección por la que vino, el guardia en el puesto intenta golpearla con la lanza de plata empuñada en sus brazos, pero ella lo esquiva, su corazón late fuerte y rápido mientras más guardias se unen a la persecución.
Alcanza la verja y, con un rápido movimiento, la salta, pero el alambre de púas le desgarra la espalda y el costado del brazo al aterrizar, pero el dolor no la disuade ni la frena.
Leo ya tiene a Amara, sin duda para tener una ventaja sobre Tatum