La vida bajo el mismo techo que Adaline no es tan mala como Leila esperaba. No, ni un poquito, estaba completamente equivocada.
Lo que recibió fue diez veces peor.
El maltrato verbal, los comentarios cínicos, los ataques sin motivo, la búsqueda de la más mínima excusa para burlarse y ridiculizarla, eran frecuentes, casi a diario.
Actúa como una sombra en su propia casa, a veces como un fantasma y la mayoría de los días como un zombi que se limita a hacer lo que Tatum y su madre quieren