Leila rodea la garganta de Carmela con la otra mano y aprieta con fuerza.
"¿Sientes eso, mis garras rozando tu corazón, el aire siendo cortado de tus pulmones?", pregunta, su voz mezclada con la de su lobo, fría como el hielo, su aura ardiendo a su alrededor, sofocante y poderosa.
Carmela asiente suavemente, con miedo y lágrimas en los ojos.
"Bien", responde Leila, sintiendo el corazón de Carmela palpitar de miedo entre sus manos. "Recuerda esta sensación, porque si descubro que tienes algo q