ELAINE
Elaine estaba en mi casa, respirando mi aire, caminando como si perteneciera allí, y me estaba volviendo loco.
No de una manera ruidosa y furiosa. No. Era una locura silenciosa, de esas que arden lenta pero constantemente, como un fuego que no puedes sofocar. Me hacía picar la piel. Hacía que mis pensamientos tropezaran. Me obligó a salir de mi propia maldita casa antes de decir alguna estupidez. No soportaba estar cerca de ella. Pero tampoco soportaba no estarlo.
No tenía sentido, especi