SOPHIE
Fiel a su palabra, Justin tomó la cama.
Me encontró una manta delgada junto con algunas almohadas y prácticamente me las arrojó.
—Si roncas, te echo fuera —me amenazó antes de desplomarse en su cama de aspecto suave y, debo añadir, tamaño King. Esa cama podría acomodar fácilmente a tres personas, pero él era tan mezquino y claramente le importaba poco ser un caballero.
No sé por qué esperaba un mínimo de decencia de él. Este era el mismo hombre que se emocionaba con la idea de que yo ladr